La moralidad es la excusa del débil. El fuerte se limita a callar y actuar.
Otto von Bismarck es el epítome de la Realpolitik, habiendo reconfigurado por completo el panorama europeo del siglo XIX basándose exclusivamente en la 'fuerza y el cálculo'.
1. La Lógica del Hierro (Iron) y la Sangre (Blood)
"Las grandes cuestiones de la época no se decidirán por discursos y resoluciones mayoritarias, sino únicamente por el hierro y la sangre." Bismarck despreciaba la quimera del debate y los puntos ciegos de los procedimientos democráticos. Fue la encarnación de un realismo que postulaba que solo la fuerza militar (hierro) y el sacrificio (sangre) podían expandir físicamente el poder del Estado.
2. La Telaraña de Alianzas: El Sistema de Gobierno Bismarckiano
Incluso la guerra fue empleada por él como 'el medio diplomático más rentable'. Para evitar resentimientos innecesarios, no se anexionó territorios enemigos de forma desmedida tras la victoria, y construyó una intrincada red diplomática (Bismarckian System) diseñada para asegurar que Alemania fuera un 'espectador' ventajoso en cualquier conflicto.