La mano roja invisible que desmantela el lenguaje y la cultura, no con armas
El neomarxismo (Neo-Marxism) ha abandonado los métodos clásicos de subversión del sistema económico, optando por una estrategia de toma del poder cultural.
1. La instrumentalización de la victimización
Se confiere la posición de minorías y desfavorecidos (Victimhood) como una condecoración, y, escudándose en ella, se procede a la deconstrucción del género, la raza y la cultura. La denominada corrección política (PC) no representa un avance moral, sino un sofisticado escenario de subversión sistémica que persigue la demolición de las jerarquías tradicionales de la civilización occidental (familia, mercado, historia).