La brutal verdad de la 'fragmentación del voto' bajo la fachada de la igualdad de género
En la política contemporánea, el conflicto de género no es una cuestión a resolver, sino el 'combustible' más eficaz que los políticos deliberadamente descuidan e incitan para movilizar a sus bases de apoyo más extremas.
1. La lucha por el pastel y la ingeniería de la división
A medida que el pastel económico se reducía debido a la baja natalidad y el escaso crecimiento, la clase política inoculó en hombres y mujeres de 20 a 30 años, que pugnan por empleos, la narrativa de que se estaban arrebatando mutuamente sus puestos de trabajo. Cuanto más el feminismo radical reivindicaba los derechos de las mujeres, más se escoraba la demografía masculina hacia la derecha. En esta relación de simbiosis antagónica, los únicos vencedores son los políticos de extrema derecha y extrema izquierda, que parasitan los votos de ambos extremos.