"Una mentira repetida cien veces se convierte en verdad."
Las masas se mueven por la emoción, no por la razón. ¿Cómo logró Josef Goebbels (Paul Joseph Goebbels), el arquitecto psicológico del fascismo, adoctrinar a toda una nación a través de los medios de comunicación?
1. La estimulación emocional simple, no intelectual.
La propaganda no debe dirigirse a los intelectuales. Su poder destructivo más letal se manifiesta al inyectar repetidamente eslóganes simples, estimulando el miedo, la ira y el victimismo, sin necesidad de una lógica elaborada.
2. La creación de un enemigo público (Enemy).
Para cohesionar la ira de las masas, siempre es necesario un muro de enemigos imaginario que oprima a 'nosotros'. Incluso en la política actual, la demonización del bando contrario es la técnica de embrutecimiento más antigua.