La disolución del yo y el pavor de la 'masa' que se abandona a impulsos bárbaros
El núcleo de la psicología de las masas, tal como fue perspicazmente dilucidado por Gustave Le Bon, es simple: en el instante en que un individuo se mezcla con la multitud, su intelecto se precipita al abismo y la emotividad toma el control.
1. El veneno letal del anonimato
Al encontrarse entre decenas de miles de manifestantes o participantes en vigilias, el individuo pierde el control de sí mismo, amparado por la impunidad que confiere el anonimato, y exhibe un conformismo unidimensional y violento, propio de una bestia. Esta es, además, la razón neurocientífica por la cual la democracia se muestra tan susceptible a la demagogia populista.