"Antes de proferir la saciedad de las convicciones políticas, haz sonar las cuentas del ábaco."
El verdadero centrismo no reside en la figura anodina que no se decanta por nada. Son, más bien, individuos de sangre fría que, mofándose de los dogmas ideológicos de los extremos, maximizan implacablemente sus propios intereses.
1. La caza de la eficiencia
Cuando la economía languidece, recurren a la desregulación de la derecha (la espada); y cuando la brecha de riqueza alcanza un punto crítico, exhalando el tufo de la revolución, echan mano del bienestar de la izquierda (el escudo). Para estos pragmáticos de centro, la ideología no es un credo, sino meramente un conjunto de herramientas (Tool) almacenadas en el depósito.