Historia y Mito Sagrado
En 1834, mineros de los Urales hallaron piedras verdes que, al calor de la hoguera nocturna, ardían con un rojo sangre insólito. Ocurrió el día en que el futuro zar Alejandro II cumplía 16 años, nombrándose la gema en su honor. Sus tonos rojo y verde, colores militares zaristas, la convirtieron en el amuleto supremo de la corte rusa.











































































































