Historia y Mito del Águila Rusa
A finales del siglo XVIII, enormes vetas de rodonita fueron descubiertas en los Montes Urales de Rusia. Los zares Romanov quedaron cautivados por su estética imperial, empleándola para esculpir jarrones monumentales en el Palacio de Invierno y el majestuoso sarcófago de la emperatriz María Aleksandrovna. En el folclore ruso, las madres colgaban rodonitas en las cunas creyendo que las águilas las usaban para blindar sus nidos contra alimañas.











































































































