Orígenes y la Historia de Serendipia
En noviembre de 1945, el conde Richard Taaffe examinaba en Dublín un lote de supuestas espinelas. Al notar una sutil birrefringencia óptica —imposible en la espinela— envió la muestra a Oxford, donde los rayos X confirmaron un nuevo mineral con berilio y magnesio. Designada taaffeíta en su honor, es el símbolo definitivo de la serendipia: el hallazgo glorioso que premia a la mirada atenta.











































































































