Orígenes y Legado Real
En sánscrito antiguo, el rubí era llamado "Ratnaraj", el "Rey de las Gemas". Los guerreros birmanos se incrustaban rubíes bajo la piel creyendo que los volvía invulnerables. Durante siglos, las coronas reales de Europa reservaron su cúspide para los rubíes más puros como insignia de audacia y mandato supremo.











































































































