El Malentendido de Andalucía y el Legado Sagrado de la Quiastolita
La andalucita fue designada en 1789 por el mineralogista francés Jean-Claude Delamétherie, quien creyó erróneamente que las muestras procedían de Andalucía, cuando en realidad provenían de El Cardoso (cerca de Madrid). A pesar del lapsus geográfico, su denominación poética arraigó en la literatura gemológica universal. Su variedad opaca más celebrada es la quiastolita ("Piedra Cruz"), en la cual inclusiones de grafito forman una cruz negra perfecta en el centro del prisma. Durante el medievo, los peregrinos del Camino de Santiago engarzaban quiastolitas en sus hábitos como emblemas de protección divina contra brujerías, maleficios y peligros en los senderos.











































































































