Historia y Mito Sagrado
Los guerreros babilonios grababan sellos de heliotropo consagrados al dios solar Shamash para contener hemorragias graves. Los legionarios romanos lo usaban para coagular heridas en combate. En el Renacimiento, los escultores tallaban la crucifixión alineando con maestría las manchas rojas con las llagas de Jesús.











































































































