Historia y Mito de la Tierra
Nombrado en 1797 por Abraham Gottlob Werner a partir de Molina de Aragón (Guadalajara, España). Cuenta una tierna leyenda castellana que las lágrimas de dos enamorados cuya unión fue vetada por sus familias se filtraron en las arcillas rojas, petrificándose en forma de estrellas de aragonito. Por ello, la tradición popular la considera un bálsamo milagroso para consolar almas heridas y apaciguar rencores.











































































































