Historia y Mito Victorioso
Su nombre une las palabras griegas "chrysos" (oro) y "prason" (puerro). Alejandro Magno la llevaba como talismán en el cinturón para asegurar la victoria en todas sus batallas; cuenta la leyenda que perdió su racha invicta cuando una serpiente le arrebató la gema mientras se bañaba en el río Éufrates. En el siglo XVIII, el rey Federico el Grande de Prusia decoró los opulentos salones del palacio de Sanssouci con este jade australiano.











































































































