Orígenes y las Aguas Marciales de Pedro el Grande
Los habitantes de Carelia sabían desde tiempos remotos que las fuentes que manaban sobre esta roca negra curaban heridas y no se corrompían. A comienzos del siglo XVIII, el zar Pedro el Grande presenció cómo sus tropas sanaban milagrosamente de disentería tras beber estas aguas. En 1719 fundó allí el primer balneario ruso, "Aguas Marciales", e impuso que cada soldado del ejército imperial llevara una piedra de shungita dentro de su cantimplora para prevenir epidemias.











































































































