Orígenes y la Tinta del Dios del Trueno
En la China de la dinastía Tang (siglo IX) se las llamaba Lei Gong Mo ("Tinta del Dios del Trueno"), creyéndose que caían con los rayos para espantar a los malos espíritus. Tras siglos de especulaciones científicas que las creían esquirlas volcánicas lunares, la geoquímica moderna demostró que son fragmentos de roca terrestre fundidos por impactos de meteoritos que volaron al espacio antes de precipitarse de nuevo.











































































































