Historia y Mito Sagrado
En el siglo XVIII veneciano, un artesano dejó caer limaduras de cobre por error en vidrio fundido, creando una masa brillante bautizada aventurina ("por azar"). Cuando se descubrió este cuarzo natural con destellos de mica, heredó el nombre. En la India los maharajás lo engarzaban en palacios para atraer caudales inagotables.











































































































