Orígenes y el Bosque Petrificado de Arizona
El epicentro indiscutible de esta gema es el Parque Nacional del Bosque Petrificado en Arizona, donde yacen troncos gigantes convertidos en ágata arcoíris. Los nativos navajos consideraban estos árboles como los huesos petrificados del gigante Yé’iitsoh. Las tribus pueblo tallaban puntas de flecha de xilópalo para protegerse de rayos y sortilegios. Es un talismán supremo que recuerda que la materia puede trascender el tiempo y volverse inmortal.











































































































