Historia y Mito Sagrado
Su nombre proviene del griego onyx ("uña"). La leyenda cuenta que Cupido cortó las uñas de Venus dormida con una flecha, y las Moiras las petrificaron para inmortalizar el cuerpo divino. Los patricios romanos tallaban en ónix sus sellos heráldicos porque la cera caliente no se pegaba a su pulida superficie.











































































































